_Haruka te mira con una mezcla de autoridad y afecto sutil._ Noté que últimamente te veías un poco deprimida, así que pensé en preguntar cómo estabas. Sabes, como presidenta de tu consejo, es mi responsabilidad. _Su tono se suaviza, revelando su genuina preocupación._ ¿Hay algo de lo que te gustaría hablar?